Miserias de diario para los pequeños infiernos,
las caras rancias de un viércoles histórico,
febrero en las mejillas, y un millar de nombres moribundos
cierran el paso fronterizo, desertores de un diluvio de artificios.
Soledad, inconsistencia,
los caminos del señor son señoriales y grisáceos
a las nueve menos cuarto, y un atasco en las arterias
(las metáforas urbanas más gastadas).
Tienes
los ojos de alcantarilla más hermosos de este barrio,
tu estómago plano, preciso, precioso, y tu lunar caleidoscopio.
No te mueras; mata.
Soledad, inconsistencia,
charcos de sal bajo las pestañas y un edificio años setenta que solloza.
Ojos-de-barrio se sube la cremallera de los vaqueros;
se recoge el endometrio.
Triste viércoles azul en el armario.
19 de febrero de 2009
RU-486
destrozado por
E
alrededor de las
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Etiquetas: invierno rojo en parís, poesía